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Categoría: Los autores

Tom Maschler, un Grande de la edición cosmopolita

tiposmoviles 09/05/2009 @ 11:03

Nos permitimos 'robarle' a  Juan Pedro Qiñonero la entrada que ha escrito en su blog

Se trata de un relato biográfico sencillamente indispensable para quienes se interesen por las cosas del libro, su negocio, sus miserias, su comercio, la pasión devorante de leer…

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Hablo de Editor (Trama Editorial), de Tom Maschler, un Grande de la edición en lengua inglesa, a ambas orillas del Atlántico, que es tanto como decir un Grande de la cultura universal.

Editores los hay de muchas especies: geniales, tontos, avariciosos, ignorantes, incapaces de leer un libro, lectores empedernidos, lectores / difusores de basura, etc.

Tom Maschler se encuentra entre la especie más fina, culta, audaz e indispensable: el editor que ama la lectura, se apasiona por la publicación de libros que él considera indispensables; y hasta es capaz de venderlos con éxito, cuando otros colegas suyos habían sido incapaces de leerlos y apreciarlos, consagrados al negocio fácil del comercio de basuras.

Entre la gente del gremio, al más alto nivel -no me refiero a los plumíferos solaperos, que es lo único que abunda-, en Londres, Nueva York, Berlín, París… el nombre de Tom Maschler evoca la figura de un personaje de alta comedia libresca. Zorro astuto, educado en el destierro familiar, cultivado en la Gran cultura danuviana y trasatlántica, cosmopolita.

Su libro está lleno de chismes, vanidad, gracia, insolencia, historias íntimas de personajes célebres y menos célebres. A título personal, me quedo con la virtud del joven letraherido, presto a jugarse una pasta en la publicación y defensa de un libro que otros editores habían considerado infumable y él rescata, ayudándolo a vencer no pocos obstáculos. Un Señor, oigan. Un testimonio indispensable para quienes se interesan por estos negocios, amenazados por los traficantes de cadáveres, obras muertas y muertos vivientes, ofrecidos como pasto a las masas lectoricidas (Ramón dixit).

Tom Maschler

La feria de las vanidades... del Gremio de Editores

tiposmoviles 02/01/2009 @ 17:08

En las últimas semanas han aparecido en el suplemento Babelia del diario El País dos comentarios de Manuel Rodríguez Rivero a propósito de la situación del Gremio de Editores de Madrid (GEM) y las próximas elecciones a la Presidencia de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE). En sendos atículos, Feliz no cumpleaños y Volando con mi vampira, Rodríguez Rivero subraya la situación manifiestamente penosa en que el gremio se encuentra, y no le falta razón: si en el primer artículo llegaba a hablar de "tensión" para referirse al GEM, así como de "absurda tradición" para referirse a la bipolaridad y alternancia Madrid-Barcelona en la Presidencia de la FGEE, en el segundo artículo es más directo, y llega a afirmar sin dobleces la necesidad de un "proceso de profunda reestruccturación funcional y estatutaria" en ambas instituciones.

A estas alturas del año y de la crisis del sector, la situación de impás en el Gremio y en la Federación es doblemente preocupante:
-Por un lado, hacia afuera, están los retos que tiene planteados el sector: no sólo la contracción del mercado, la edición electrónica y la revolución de la propiedad intelectual, como señala Rodríguez Rivero, sino también los cambios en los hábitos de consumo (lo que condiciona no sólo qué libros compra la gente, sino dónde los compra); el surgimiento de nuevos mercados, de tipo long tail y nicho, frente al mercado de masas (lo que obliga a los editores y libreros a rediseñar sus estrategias); la concentración de la distribución (lo que será determinante para muchos editores) y la redefinición del mapa de librerías (con la entrada de nuevos actores con alta capacidad de adaptación a los nuevos mercados). Nuestra tesis es que no sólo asistimos a una crisis (la económica-financiera-inmobiliaria que afecta inevitablemente al libro), sino ante un verdadero cambio de paradigma en el sector editorial.

-Por otro la crisis de liderazgo, por falta de personas, ideas y proyectos en la dirección de las instituciones gremiales, lo que está generando una preocupante incertidumbre entre los editores. Parece evidente que hay que ir a una reestructuración decidida del gremio. Los hábitos, usos, costumbres y estatutos deben ser reformados en profundidad para adecuarlos a los tiempos, ya que presentan marcados rasgos casi preconstitucionales: La alternancia Madrid-Barcelona en la presidencia de la Federación; que la presidencia recaiga en alguien de uno de los "grandes grupos" o un mariachi apoyado por éstos; que haya candidatura única o de consenso, etc…
La reflexión a realizar es muy sencilla: hace falta modernizar la estructura, adecuar los estatutos, profesionalizar la organización y desarrollar unos mecanismos electorales muy abiertos, donde prime que se puedan presentar editores que tengan "ideas", "discurso" y "programa". Como ejemplo, y salvando las distancias, en la Comisión de Pequeños Editores de Madrid hemos elegido hace unos meses una nueva dirección con dos candidaturas diferentes y con sendos programas -a modo de hojas de ruta- distintos. Para ello hubo que desempolvar, por primera vez desde su fundación, una urna para votar libremente, un voto por empresa representada.

Leíamos hace unos días en un blog que para la presidencia del IDPF -International Digital Publishing Forum- se presentaron doce candidaturas diferentes. Esto sí que es biblio-diversidad. En la situación actual, los editores no tienen una idea clara de hacia dónde quieren encaminar sus pasos (porque faltan programas); no saben cómo hacer frente a la crisis (porque no hay reflexión ni ideas); ni si quiera son capaces de trabajar en equipo o llegar a acuerdos (por falta, entre otras cosas, de liderazgo). La dirección de las instituciones gremiales necesitan, por tanto, una urgente enmienda a la totalidad.
La dirección del Gremio de Editores debería ser una máquina bien engrasada de liderar iniciativas culturales (no sólo empresariales) y discursos coherentes, con impacto en la sociedad; y no un mero bulto sospechoso, o un nido de fenicios. Los editores independientes deben pedir a los Reyes Magos que no les traigan carbón -ni siquiera una caseta de 4 metros para la Feria del Libro de Madrid-, sino una dirección como Dios manda. En esto el tamaño no importa, (grandes o pequeños) lo importante son las ideas: las empresas y los colectivos las dirigen personas y las transformas las personas, no las razones sociales. Se hace necesario pues, un giro personalista tanto en el GEM como en la FGEE.
Por otro lado, los problemas de cocina tanto en el GEM como en la FGEE habrán de solucionarse de manera diligente, si queremos que el sector reaccione con lucidez a los retos a los que se enfrenta, problemas reales que desde hace meses se vienen sorteando con quiebros y malabarismos cargados de demagogia. No se hallan soluciones ignorando los problemas.

Manuel Gil & Fco. Javier Jiménez
Paradigma-Libro

La burbuja editorial

tiposmoviles 16/12/2008 @ 07:24
El sector de la edición en España hace ya tiempo que muestra unos síntomas preocupantes en cuanto a la insostenibilidad de sus modelos.  Un alarmante estancamiento de la demanda, una sobresaturación de oferta, cuentas de resultados menguantes, una ineficiente gestión de los modelos de negocio y el corsé del precio fijo, llevan a pensar si no ha llegado el momento de preceder a una reconversión del sector en toda regla. Leía ayer en el blog de Javier Celaya que las ventas de libros en octubre en EEUU han descendido un 20% en la edición impresa, mientras que la edición digital había aumentado el 73%, hace tiempo hubiese pensado en algo coyuntural, pero ahora es evidente que se trata de algo estructural y de implicaciones profundas, y no sólo por el impacto de la crisis económica, sino que el nuevo paradigma digital y la tecnología disruptiva que conlleva está produciendo un efecto tsunami en el sector del libro. En este sentido,  otra entrada de hace unos días en el blog de Joaquín Rodriguez afirmaba: “estoy por pedir un plan de rescate para el sector editorial similar al que las grandes compañías automovilísticas de Detroit han pedido al Presidente”. Hay que tener en cuenta que la más que previsible llegada masiva de lectores de libros electrónicos en unos meses  va a coger  con el pie cambiado a los editores, y antes que la burbuja se pinche y estalle,  sería necesario ir reconvirtiendo una industria y unos modelos de negocio que son económicamente insostenibles. La digitalización masiva de contenidos es la vía de salida alternativa para el sector, la irrupción de mercados emergentes en estos soportes se constituye en la hoja de ruta de la edición, seguir diciendo “vade retro” al paradigma digital es abocar al sector a una reconversión absolutamente traumática, en un plazo de tiempo mucho más cercano de lo que el establishment del sector imagina. Negar la evidencia empírica es una actitud temeraria.

FICOD-08, Long tail y el nuevo paradigma

tiposmoviles 27/11/2008 @ 17:09
El pasado día 25 tuvimos ocasión de asistir a la sesión inaugural del II Foro Internacional de Contenidos Digitales, protagonizada por Chris Anderson, redactor jefe de Wired y autor de uno de los libros sobre análisis del mercado que últimamente más han animado el debate y la reflexión internacionales: La economía Long tail: De los mercados de masas al triunfo de lo minoritario. (Barcelona, Urano, Tendencias, 2007). En esta ocasión su conferencia llevaba por título “El futuro de Internet: la economía Long tail”.
Con dotes de showman y una puesta en escena impecable, Anderson, de pie sobre el escenario y con tan sólo un micrófono inalámbrico y el mando a distancia de su portátil, desplegó, con sus dotes de orador, sus tesis sobre la economía del Long tail (larga cola), ante un auditorio de dos mil personas.
Su sentencia sobre el fin del mercado de masas no pudo ser más contundente: “En los tradicionales estudios de mercado de masas, siempre se ha buscado al consumidor medio, pero no existe un consumidor medio; nunca hemos sabido ni siquiera quién es ese consumidor medio. Lo que existe es un consumidor concreto”.
La aparición de Internet y de las industrias de contenidos digitales ha supuesto la irrupción de un nuevo tipo de mercados, propio de la sociedad hiperfragmentada en la que vivimos. Hasta ahora, el tradicional mercado de masas estaba basado en un sistema de distribución con “capacidad limitada”, y se cimentaba en la basculación entre oferta y demanda; en este mercado, el consumidor elegía, de forma pasiva, sobre una oferta limitada (“quien elegía era el canal”). Con la aparición de las nuevas tecnologías y la web 2.0, han surgido infinidad de nuevos mercados nichos, hiperfragmentados, en los que se ha impuesto el modelo de mercado abierto del long tail, que está demostrando una “capacidad infinita” de oferta, donde “todo está disponible”; quien elige ahora es el consumidor. Si la cultura de masas tenía como sello identificativo la indisponibilidad, la cultura nicho se construye sobre la idea de la disponibilidad, en la que el consumidor “elige sobre un menú infinito”.  La clave de la economía Long tail es clara: el éxito de la oferta infinita y disponible radica en la “eliminación de los intermediarios y de los almacenamientos físicos”.
Anderson ilustró sus tesis con varios ejemplos de los comportamientos del Long tail en distintos sectores, desde el de los medios de comunicación, periódicos y revistas, hasta el de la moda o la alimentación. Esta revolución de los mercados también está llegando a la industria del libro.
Como Manuel Gil y yo señalamos en El nuevo paradigma del sector del libro, con ocasión de comentar las ideas de Anderson, “en la industria editorial se asiste, no obstante, a una dualidad del mercado: por un lado, un mercado amplio de tipo horizontal, propio del consumo de masas; por otro, un enorme mercado de nichos, producido por la hipersegmentación, que inevitablemente sólo podrá ser satisfecho desde Internet. Cualquier editor puede observar el comportamiento del fondo de su catálogo y comprobar que muchos títulos, de los que apenas vende unos cientos de ejemplares, representan ese mercado de “larga cola”. Precisamente ese mercado es el que define el carácter diferenciador y plural del editor”.
Si hasta ahora, siguiendo la regla de Pareto, para el editor o librero lo razonable era descomponer su volumen de negocio hasta encontrar el 20% de los clientes que le faciliten el 80% de sus ventas (y así asegurar la viabilidad de su empresa), la economía del Long tail afirma que donde se deben comenzar a desarrollar estrategias de negocio es en ese 80% restante de la oferta editorial que generan ventas de larga cola. La fragmentación del mercado conlleva microsegmentos de clientes que buscan a toda costa una diferenciación en su planteamiento de compra. El éxito está en adaptarse a las exigencias de los consumidores de esos micronichos, detectarlos, localizarlos y hacerles visibles nuestra oferta editorial.
Anderson finalizó su conferencia adelantando el tema de su próximo libro: la “comunidad free” y el triunfo de la “cultura de lo gratuito”.  Las tesis de Anderson nos confirman en la idea de que en el sector del libro asistimos a un nuevo cambio de paradigma, acorde a la aparición de la economía del Long tail y del surgimiento de los mercados nicho.
La conferencia inaugural del FICOD, protagonizada por Chris Anderson, se perfila así como una especie de sextante, instrumento de navegación que servirá para trazar con precisión la singladura teórica de estas jornadas, pero también gran parte de la travesía práctica de muchos empresarios atentos a las nuevas tendencias del mercado. Echamos de menos, en ese sentido, la asistencia a este Foro, de editores, libreros y distribuidores, los distintos protagonistas del sector del libro, que parece siguen dando la espalda, con su ausencia y su silencio, su abulia y su cerrazón, su falta de miras y sus discursos político-gremiales trasnochados, a una realidad que se impone día a día. Salvo honrosas excepciones (María Moreno, de Editorial 27letras, y yo mismo), brillaron por su ausencia independientes y dependientes, bibliodiversos y biblioconfusos,  libreros y cadeneros.
Y el sector del libro sigue pendiente de la lista de los libros más vendidos. Señores: el nuevo paradigma ya está aquí, ¡hagan cola!

La sabiduría del editor en Los futuros del libro

tiposmoviles 16/11/2008 @ 09:30

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Leer.

La sabiduría del editor en la web del autor

tiposmoviles 15/11/2008 @ 12:04

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En la referencia del 31 de octubre

Plan anticrisis para el sector del libro Manuel Gil

tiposmoviles 12/11/2008 @ 09:52

En 10 puntos y 5 recomendaciones

Plan:

1.    Mantener la actual dotación de subvenciones a la industria editorial, pero probablemente modificando el “concepto”, lo que se debe subvencionar deben ser libros que por su alto coste intrínseco o su alta dificultad técnica de edición a la vez que por su escaso mercado potencial,  sea necesario incorporar al patrimonio bibliográfico español, liberándose entonces una gran parte de esa partida para apoyar bajo otro prisma a la edición independiente.

2.    Desarrollar un paquete de medidas de desgravación fiscal y exenciones fiscales para librerías y editoriales. Es imprescindible un plan de dotaciones de  apoyo directo para la renovación  y modernización de locales de librerías y de renovación tecnológica. Lo mismo vale para editoriales. Por ejemplo, ¿ no sería razonable que una editorial pudiese liquidar sus impuesto con libros cuyo destino serían las bibliotecas públicas?

3.    Poner en marcha un plan de exenciones fiscales al cliente final por la compra de libros, profesores, investigadores, padres con hijos en la universidad, etc.

4.    Desarrollar un plan público –gobierno central y autonomías- de adquisiciones de bibliotecas de libros de edición independiente.

5.    Instar al Ministerio de Cultura a realizar una campaña nacional en TV de “compre y regale libros”, además de insistir en que todas las cadenas de TV públicas incorporen programas sobre libros en sus parrillas, fundamentalmente porque se financian con dinero público y deben tener en su misión corporativa ser un servicio público y apoyar todas las manifestaciones culturales.

6.    Convertir el Observatorio del libro en un centro de información, análisis y prospectiva de primer nivel.

7.    Diseñar y poner en marcha un plan de apoyo a la librería y a la edición independiente.

8.    Preparar un encuentro bianual entre bibliotecas y libreros y editoriales.

9.    Revisar la eficacia de las campañas de apoyo a la lectura. ¿Tiene esa inversión algún retorno?

10.    Campaña de IVA CERO en el libro (es razonable pensar que, bajo la coyuntura actual, algunos tipos impositivos puedan tener una tendencia alcista)

5 Recomendaciones para editores:

1.    Comenzar a plantearse la necesidad de “fusiones” editoriales entre editores independientes respetando la especificidad de los sellos y marcas. El tamaño importa y mucho en el escenario actual.

2.    Ajustar tiradas.

3.    Contener precios  de manera radical.

4.    Rigor en el lanzamiento de novedades.

5.    Ajustar el plan editorial a la coyuntura actual.

El nuevo paradigma en Ediciona

tiposmoviles 11/11/2008 @ 09:28

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Ver

Al libro le sienta mal la crisis- Manuel Gil

tiposmoviles 10/11/2008 @ 16:10
Cuando en plena Feria del Libro de Madrid comenzaron a aparecer artículos hablando de que el libro era casi inmune a la crisis, muchos de nosotros pensamos que estábamos ante unos artículos “temerarios” y poco “cautelosos”,  en gran medida avalados por el silencio cómplice de las direcciones de nuestros gremios, incluyo a libreros, distribuidores y editores. Desde entonces a aquí he visto numerosos estudios y análisis de la repercusión de la crisis en otros sectores,  en el caso del libro, ninguno.
Una contracción del consumo de la magnitud que empieza a tomar la crisis actual es evidente que iba a implicar una crisis del sector a partir de un cierto momento. Está más que estudiado en economía y en historia que la incidencia y virulencia de una crisis no llega por igual y con los mismos ritmos a todos los sectores del comercio minorista, como bien dice la “Ley del desarrollo desigual y combinado”, es decir, a iguales causas, diferentes efectos,  ritmos de incidencia y virulencia en el impacto.
El espejismo de los datos de enero a junio en la evolución del consumo en general venía determinado, esencialmente, por el aumento de los precios, en torno al 4,4%,  que por el aumento real de las ventas, el 1,5%, esto puede comprobarse leyendo cualquier informe de los muchos que han ido apareciendo desde entonces, y que determinaban una evolución positiva en torno al 6%.
Durante estas últimas semanas han ido apareciendo en la prensa artículos en los que se preguntaba a diferentes editores por la “ incidencia de la crisis”, unos se mostraban “críticos” con la situación y otros mucho menos preocupados, pero eso sí, ninguno manejaba datos reales, sencillamente porque no los hay, al menos públicos, científicos y contrastados. Veamos lo que planteaban.

LOS CRÍTICOS
•    El libro es un artículo de ocio y entretenimiento, por tanto muy sensible a las crisis.
•    El libro, como cualquier producto, está sujeto a las disponibilidades de renta y  crédito.
•    El libro es un bien de consumo no primario, por tanto una de los bienes en los que primero se ahorra.
•    La evolución de las compras en las grandes cadenas y librería son mucho más cortas que hace unos meses, por prudencia y cautela.
•    El aumento de las devoluciones es el mejor indicador de que los puntos de venta intentan liberar activos a la vez que descubren la estrechez de la demanda.
•    Al no existir la compra por marca ni la fidelidad a los sellos editoriales se incrementará la venta de los libros de los que todo el mundo habla y se venderán todavía menos el resto de la producción editorial.
•    La incontinencia editorial en cuanto a producción se verá seriamente castigada.
•    El libro de compra por impulso se resentirá seriamente.
•    Los precios y tiradas se tendrán que ajustar necesariamente.

LOS CONFIADOS
•    Los consumidores con rentas bajas no suelen comprar libros.
•    La edición no nota descensos impactantes en períodos de recesión.
•    El libro es un sector “contracíclico”.
•    El libro es un producto refugio por tener una horquilla de precios de mucha elasticidad.
•    El libro aguanta “mejor” las crisis que otros sectores del consumo ocio cultural.
•    El sector está acostumbrado a las crisis.
•    Los planes editoriales se fijan con mucha antelación, pensando en nichos, tendencias, etc… por tanto no hay por qué modificarlos ante una leve contracción de la demanda.
•    En navidades habrá un repunte del volumen comercial debido al desplazamiento del regalo hacia el sector del libro por la enorme variabilidad de su escandallo de precios.
•    El “lector eterno” seguirá comprando libros.

Desde mi punto de vista lo primero que el sector necesita y demanda es un buen análisis estadístico - técnico de la situación, es decir, hay que saber en que situación se encuentra ahora mismo el sector, y esto se puede hacer con una simple encuesta, los datos que se manejan en el interior del sector dan evidentemente la razón a los “críticos”, no puede entenderse que una industria tan potente como la editorial no tenga al día de hoy un análisis de proyecciones de situación que permita tomar decisiones con un mínimo de garantías y fiabilidad, por no hablar de haber aprovechado estos meses para realizar un diseño de escenarios y/o un cierto plan de contingencias. En mi opinión, y por los datos que tengo, en muchos casos obtenidos con llamadas telefónicas y conversaciones con editores y puntos de venta, la situación es bastante preocupante.  Quizá ha llegado el momento de que el sector reaccione y lance un “Plan Anticrisis”, en vez de estar pendiente de quién asume la presidencia del gremio. Es socialmente deseable y económicamente posible. Y es que negar la evidencia no la cambia.

Hubert Nyssen

tiposmoviles 25/10/2008 @ 09:10

Autor de La sabiduría del editor.

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Mació en Bélgica en 1925 y se naturalizó francés en 1976. Escritor y editor, fundó en 1978 la editorial Actes Sud, caracterizada no sólo por su importante implantación y su identidad gráfica, sino también por la apertura de su catálogo, con cerca de 5.500 títulos a las literaturas extranjeras. En la actualidad preside su Conseil de Surveillance.

Autor de una prolífica obre, que comprende la novela, el ensayo, la poesía, el teatro así como colaboraciones cinematográficas, entre sus libros dedicados al oficio de la edición destacan, también, L'editeur et seu double, Du texte au livre, les avatars du sens  y Sur les quatre claviers de mon petir orgue (lire, écrire, découvrir, éditer).

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